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Todos sabemos que el sol puede dañar nuestra piel, pero curiosamente no todo el mundo usa protección solar. A pesar de que conocemos los riesgos, solo el 50% de las personas se protegen de manera habitual frente al sol. Si tienes en cuenta que quemar tu piel una sola vez podría producirte cáncer de piel en el futuro, lo más inteligente es plantearte unos hábitos estrictos de protección solar. Además, te ayudará a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. Para aclarar tus dudas, te ayudamos con algunos mitos y realidades sobre el cuidado de la piel frente al sol y para que puedas crear tu propio ritual seguro bajo el sol.

1. No existe el bronceado seguro.

Verdad. El bronceado es la señal de que tu piel ha sido dañada por el sol. El bronceado aparece cuando los rayos ultravioleta (UV) penetran en la piel y dañan las células pigmentarias. Cuanto más morena se ponga tu piel, más se habrán dañado esas células. Este deterioro puede producir envejecimiento prematuro e hiperpigmentación pero, además, la exposición por largo tiempo te pone en riesgo de sufrir cáncer. Usar un protector solar alto es la manera más efectiva de proteger tu piel del daño de los rayos UV. Si no quieres renunciar a un tono dorado en tu piel, puedes también probar con un autobronceador solar para conseguirlo sin necesidad de exponerte al sol.

2. Es correcto usar el protector solar del verano pasado.

Falso. Todos los cosméticos tienen una fecha de caducidad y lo mismo pasa con tus protectores solares. Aunque el bote del protector del año pasado aún esté lleno, fíjate en su fecha de caducidad, ya que su acción se reduce con el tiempo. Busca en el dorso del producto el icono de un envase abierto con un número. Este indica los meses que puedes usar el producto una vez se haya abierto. La mayoría de productos solares se pueden usar hasta un año después pero, ¿has usado tu protector después de ese tiempo? Te aconsejamos priorizar tu seguridad y sustituirlo por uno nuevo.

3. También necesitas protección en los días nublados y a la sombra.

Verdad. Estar al aire libre en un día nublado en pleno verano puede que no moleste a tu piel, pero es una falsa sensación de seguridad. La cuestión es que las nubes afectan a la influencia de los rayos UV. Depende del tipo de nube, su densidad y profundidad en la atmósfera. La radiación ultravioleta puede atravesar las nubes más delgadas, por lo que niveles altos de radiación pueden afectarte incluso en días nublados. Además, los bordes de las nubes pueden además reflejar los rayos UV, por lo que su fuerza se intensifica. También llegan a ti aunque estés bajo una sombrilla, por lo que también necesitarás usar protección solar. Incluso aunque el sol parezca no estar presente, siempre es mejor proteger tu piel con una crema solar.

4. No necesitas protección solar si tu piel es oscura.

Falso. Aunque tu piel sea morena y no se queme tan fácilmente como las pieles claras, todavía puede sufrir daños y es igual de propensa al cáncer de piel causado por los rayos UV, si no usas la protección adecuada. Lo mismo pasa si tu piel ya está bronceada. Hay gente que cree que ya no necesita protección si ya está morena. Pero tener un poco broceada la piel solo te da una protección similar a la de un Factor de Protección Solar (SPF) 4, lo que no es suficiente como pasar largo tiempo al sol. Mantén tu piel sana y protégete a lo largo de todo el día.

5. Si te pones protección por la mañana, estás protegido todo el día.

Falso. A pesar del SPF o de lo que diga la etiqueta, debes volver a aplicar tu producto de protección solar cada hora y media como máximo. Mucha gente cree, erróneamente, que los productos con SFP alto solo deben aplicarse una vez al día pero la realidad es que deben volver a aplicarse cada cierto tiempo.

6. Ponerte SPF 60 te da el doble de protección que SPF 30.

Falso.  La clasificación SPF mide el tiempo en el que tu piel se quemaría si no llevaras un producto de protección solar. Así que el doble de SPF no significa que sea el doble de efectivo contra el sol. Un SPF 30 tiene un 97% de protección, mientras que SPF 60 te da un 98-98,6%.

7. Algunos protectores son resistentes al agua y al sudor

Verdad y mentira. Que sea resistente al agua, al sudor y a la transpiración, está muy bien. Pero lo que significa es que te ofrece protección durante los siguientes 40 minutos a haberte expuesto al agua. Así que también necesitas volvértelo a aplicar de nuevo si entras mucho a nadar. También si te gusta correr bajo el sol y sudas mucho.

Te ofrecemos una gama completa de productos de protección solar que te ayudarán a disfrutar del sol de forma segura. El fresco y veraniego aroma de nuestra gama solar puede ser muy adictivo… ¿A qué esperas a probarla? Puedes conseguirla aquí: https://www.rituals.com/es-es/cuerpo/proteccion-solar

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