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Vivir con buenas intenciones es una de las maneras de atraer al buen karma – y para alguna gente, éste volverá de manera natural. Un inspirador ejemplo de esto es la fundación “Tiny Miracles”, fundada en 2012 por Laurien Meuter y Pepe Heykoop: dos personas con una sola misión: eliminar la extrema pobreza de una pequeña comunidad en un suburbio de la India

La primera vez que escuché hablar de la fundación “Tiny Miracles” fue cuando nuestra directora creativa Eva Elias me habló sobre su amiga Laurien Meuter, nos explica Raymond Cloosterman, CEO de “Rituals”. “Laurien renunció a una exitosa carrera en la banca para perseguir su ambicioso sueño de romper el ciclo de pobreza de una pequeña comunidad que vive en los suburbios de Bombay.”

“La bondad y la pasión que mostró hacia desconocidos del otro lado del planeta, hizo estallar algo en mí. Fue la idea de implementar mejoras reales y duraderas creando conciencia, mejorando la sanidad, el empleo y la educación, en lugar de donar simplemente una saca de dinero. Mejorar la sanidad significaba contratar un doctor y enseñarlos a seguir unas rutinas de higiene adecuadas; enseñándolos a lavarse las manos, cepillarse los dientes los dientes y administrándoles medicinas, fueron capaces de reducir el número de gente que caía enferma, evitando así muertes innecesarias. Por eso, ellos necesitaban ayuda para poder pagar esos costes. Para Rituals eras la situación ideal, y muy orgullosos contribuimos a su causa y lo hemos seguido haciendo desde entonces.” Dice Raymond.

“Recientemente hemos dedicado a la fundación nuestra nueva colección Tiny Rituals para bebés: el diez porciento de los beneficios va destinado a posibilitar trabajar con médicos, profesores y medicamentos para la comunidad” dice Raymond. “Así que tenía sentido visitarlos para ver de primera mano lo que han sido capaces de lograr hasta ahora.”

GENEROSIDAD Y CALIDEZ

La visita de Raymond con su familia a la India abrió su mente a un mundo de contrastes extremos: la riqueza de sus antiguas tradiciones, sus palacios dorados, templos y su maravillosa naturaleza, versus la extrema pobreza de tantos de sus habitantes. “Visitar la comunidad Pardeshi en Bombay fue sin duda uno de los mejores momentos de nuestro viaje,” explica. “Nos dieron la bienvenida con una increíble calidez y amabilidad; nos ofrecieron pastel de chocolate recién hecho y guirnaldas de flores, y se formó una pequeña celebración en el centro de un pequeño patio, con cientos de personas sonriendo felices a nuestro alrededor. Fue una experiencia realmente emotiva. Pero no fueron tanto la pobreza o las condiciones de vida sombrías las que nos removieron por dentro,” continúa Raymond. “Quizás fue más ese ambiente lleno de energía, esperanza y positividad que llenaba todos los rincones de esta comunidad. Ver a la gente tan feliz y agradecida teniendo tan poco. Eso realmente te hace ver las cosas con perspectiva.”

CAMBIANDO VIDAS

Una de las mujeres de la comunidad le dijo a Raymond, muy orgullosa, que ella y su familia ahora de cuatro tenían una pequeña habitación donde comían, dormían y vivían, gracias a la ayuda de la fundación. Y menudo viaje: justo hace cuatro años, esta familia vivía debajo de un plástico en las calles y siempre estaba buscando comida. Ahora tiene un trabajo, ha aprendido a leer y escribir y su hijo puede ir a la escuela. Este cambio le ha dado ánimos y le ha devuelto la dignidad; tiene esperanza y es optimista cuando piensa en el futuro. No está sola – más de 100 mujeres trabajan gracias a la fundación “Tiny Miracles”. Sus vidas y las de sus familias han cambiado para bien.

Desde la fundación siguen trabajando para que la casta de los Pardeshis sigan prosperando hasta convertirse en una comunidad totalmente aceptada. (La fundación estima que se tardará unos siete años en conseguir que este grupo de 700 personas pueden ser totalmente autosuficientes.) Ciertamente, no es mucha gente, pero es un primer paso muy importante – y habrá siempre nuevas comunidades a las que poder ayudar en otros territorios.

El próximo año, la fundación “Tiny Miracles” empezará un nuevo proyecto a una hora en coche de Bombay, donde empezarán con las mismas dinámicas. “Estamos inmensamente orgullosos de poder formar parte de esto” dice Raymond.

UNA FUNDACIÓN CON BASES

La fundación “Tiny Miracles” fue fundada en 2012 porLaurien Meuter y su primo, el diseñador Pepe Heykoop. Ambos se enamoraron de la belleza de la India, su espíritu, sus coloridas tradiciones y la amabilidad de su gente. Pero también se sintieron sobrecogidos por la miseria, las crudas condiciones de vida y la pobreza de estos suburbios. Abusos, problemas graves de salud y adicción, niños que no iban a la escuela, y muchas familias viviendo en las calles. Laurien y Pepe decidieron centrar su atención en la pequeña comunidad Pardeshi, en una zona que limita con el barrio rojo de la ciudad. La misión de la fundación es erradicar la pobreza a través de un
ez se ocupe de todos los ámbitos de la vida: en primer lugar, proporcionar servi – cios básicos de salud, como medicamentos y visitas al médico semanales; seguidos de educación y empleo (proporcionando trabajo para las mujeres). También se centran en intentar que no se pierdan las celebraciones y tradiciones especiales de la comunidad, y por supuesto, su felicidad.

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