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SAMURAI ANTIGUO

Cuando nos imaginamos a un samurái, pensamos en un guerrero temible enfundado en una coraza imponente. Mucho miedito. La verdad, es que no tienen muy buena reputación por su uso “poco deportivo” de las artes marciales o el Harakiri (suicidio de honor con la espada). Pero un samurái era mucho más que un guerrero temible. Los samuráis vivían bajo un código de honor llamado Bushido (haz click si quieres saber más). Este “camino del guerrero” consiste en 7 preceptos morales que todo samurái debe seguir en sus rutinas diarias. Es más, estos guerreros no solo eran diestros con la espada, también con la jardinería, la poesía y la música. ¿Te lo imaginabas? ¡Casi renacentistas! Pero no menos sorprendente es su costumbre de acicalarse meticulosamente. La apariencia lo era todo para los samurái y seguían una estricta rutina que incluía afeitarse, peinarse cuidadosamente su famoso moño, perfumarse, maquillarse (sí, chicos, estos machotes no le temían al lápiz de ojos) y ponerse de punta en blanco con su mejor kimono o coraza. Porque fueran unos chicos malotes o no, los samuráis no hacían su aparición ni en sociedad, ni en el campo de batalla, sin tener una apariencia perfecta. ¿Para gustar? Más bien para impresionar e intimidar al adversario.

 

HIPSTERS DE LA ANTIGUEDAD

Durante el periodo Edo (S. XVII) las barbas y los bigotes bien cuidados eran un must entre los samuráis. De hecho, si la naturaleza no los dotaba con un buen pelo facial, se ponían barbas postizas. Sin problemas. Con el tiempo esta moda evolucionó, ya que cada vez se iban dedicando menos al campo de batalla y cada vez más al campo amoroso. Entonces comenzaron a rasurar completamente sus barbas y algo mas tarde, también cualquier signo de vello en cualquier parte del cuerpo.

SAMURAI URBANO

Actualmente, los hombres dedican cada vez más su cuidado personal y le han cogido el gusto a ir arreglados. ¡Gracias chicos! Es cuestión de dar buena impresión con tu aspecto. El hombre de hoy, nuestro moderno samurái urbano, ha adquirido unas rutinas que pueden estar a la par con las de las chicas. Exfolian, limpian y usan varios productos faciales para afeitarse e incluso se depilan. Esto ya no es una novedad. Una encuesta de 2010 de la revista Men’s Health reveló que a los chicos también les gusta ponerse guapos. Los encuestados afirmaron que les gustaba tener buen aspecto para las chicas y que acicalarse les daba mayor confianza en si  mismos. Así que al final, las apariencias importan también para ellos. Pero lo más interesante de esta encuesta fue que un 83% de ellos querían ser informados constantemente de nuevos trucos para cuidarse y de las nuevas tendencias.

LAS APARIENCIAS IMPORTAN

Que las apariencias importan es algo que queda demostrado en un experimento francés en el que un hombre vestido como un vagabundo se desmaya en la calle y debe pedir ayuda. La misma escena se repite con el mismo hombre enfundado en un traje. ¿Te imaginas lo qué sucede después?

Descúbrelo en este video:

Este post también está disponible en: Inglés Holandés

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