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El Karma es un concepto bastante simple, que se ha integrado en casi todos los idiomas imaginables como una palabra sencilla que todo el mundo tiene en su imaginario. Cualquiera puede entender su significado y cualquiera puede también practicarlo. ¡De hecho, seguro que lo has experimentado ya antes!

Esto es muy buena noticia, ya que el Karma es tan sencillo de explicar, como la ley de causa y efecto. Todo lo que hacemos, cada una de nuestras acciones, pensamientos o forma de expresarnos, creará algún efecto en un momento en el tiempo. En otras palabras, cada pequeña acción tiene una reacción. Cosechas lo que siembras. Así que toda esa energía positiva que aportes al mundo, el tiempo te lo devolverá en forma de más energía positiva aún.

El factor más importante es la motivación o la intención que muestres en tus palabras, pensamientos y acciones, porque esto es lo que determinará la naturaleza de tu Karma. Las cosas que hacemos, los hechos, no son intrínsecamente buenos o malos. Las personas creamos, sin darnos cuentas, causas a través de nuestras acciones y experimentamos sus consecuencias, siendo así los únicos responsables de nuestras propias experiencias, tanto las agradables, como las más desagradables.

Aún así, deberíamos intentar no racionalizar el binomio causa-efecto con  interpretaciones erróneas de nuestra propia apatía o indiferencia, ni tampoco por el apego a la postura que nos hace sentir más cómodos. Tener sentido de la compasión y responsabilidad universal es importante para nuestro propio desarrollo espiritual y para, ojalá algún día, poder llegar a alcanzar la paz en el mundo.

En este sentido, el Karma y el Amor están muy relacionados. Es posible que alguna vez hayas leído citas como “Sonríe, y el mundo te devolverá la sonrisa”. Pues ese mismo dicho puede trasladarse también al ámbito del amor y la compasión amorosa en el sentido más kármico. Si decides compartir tu amor con el mundo y amar conscientemente a cada una de las personas que lo habitan, como consecuencia, se te verá recompensado con grandes dosis de amor hacia ti. Es real. Inténtalo, aunque sea solo por unos días.

¡Y lo mejor de todo es que puedes empezar desde ya!

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